De viatge amb el T-10 de la Bòbila

T-10 és el club de lectura de la Biblioteca la Bòbila que us ofereix plaer i coneixement a partir d'un viatge literari organitzat en deu etapes. L’itinerari del “Club de lectura T-10” combina lectures, tertúlies, còmics, butlletins, xerrades o pel·lícules. És una proposta de 10 excursions lectores, 10 mirades diferents del lloc.

Després dels viatges literaris que hem fet a la ciutat de Nova York, a l'Europa Central, també anomenada Mitteleuropa i a Rússia, al peculiar humor anglès; o a les illes literàries, ens dirigim a la frontera i saltem a banda i banda...ens acompanyes?

dilluns, 13 de març de 2017 0 comentaris

"El Desierto de los tártaros" de Dino Buzzati


Aquest dimecres, dia 15 de març llegirem El Desierto de los tártaros de Dino Buzzati. Pensem que aquest text de la revista Jotdown el comenta magníficament:
El inexorable paso del tiempo y la consunción de la existencia de muchos individuos en una futilidad absurda ha sido el tema de algunas grandes obras literarias encabezadas por La montaña mágica de Thomas Mann. Ese lamento existencialista sobre la facilidad de los hombres para abandonarse al vacío y convertirse en meros espectadores inertes de sus breves vidas es también la clave principal de El desierto de los tártaros, la opresiva novela del italiano Dino Buzzati. En esta su obra más conocida Buzzati narra la pequeña tragedia vital de Drogo, un joven militar recién salido de la escuela de oficiales que es destinado a una fortaleza situada al borde del desierto. Construida en otros tiempos como bastión de defensa frente a los ataques de los tártaros, la fortaleza es ahora una guarnición anticuada e inútil, mantenida con medios mínimos por si a los tártaros se les ocurriese volver a atacar… posibilidad que ya sólo pertenece al pasado. El joven Drogo llega a su nuevo destino con el corazón repleto de sueños y proyectos: anhela que se produzca un ataque para poder demostrar su valor, convertirse en un respetado héroe de guerra y progresar en su carrera militar. Está convencido de que una nueva guerra contra los tártaros será su trampolín hacia el éxito y considera su estancia en el desierto como un capítulo meramente transitorio en su, por otra parte, brillante futuro.

Pero, pese al entusiasmo con que el novato oficial afronta su nueva misión, la rutinaria monotonía de la vida en la fortaleza va apoderándose de su espíritu, despojándole del entusiasmo y la iniciativa con que había afrontado la experiencia. Progresivamente adormecido por un corrosivo aburrimiento vital, Drogo cae sin darse cuenta en un estado de apatía y los años comienzan a desfilar ante sus ojos mientras él se limita a continuar con aquella rutina que ni siquiera le satisface. Cada vez más, el mundo que dejó atrás —la vida más allá de la fortaleza— parece algo lejano e irreal y el desangelado cuartel se convierte en su único universo; una agobiante jaula donde sin darse cuenta va dejando que desaparezcan sus sueños y esperanzas, abandonándose al vacío mientras los demás consiguen progresar. El ataque de los tártaros, la gran apuesta de su vida, no sucederá jamás.

La historia que nos cuenta Buzzati es dura, deprimente y desesperante como sólo puede serlo la historia de un hombre que malgasta su única y preciosa vida sin motivo alguno en pos de un propósito que resultaba absurdo desde el principio. Si Thomas Mann nos hacía una advertencia sutil en La montaña mágica, Buzzati nos envía una estridente y dolorosa señal de alarma: el mundo está repleto de Drogos que dejan escapar los valiosísimos años que se les ha concedido sobre la tierra esperando aquel ataque de los tártaros que se suponía había de cambiar sus vidas. Así, El desierto de los tártaros, es la clase de lectura que puede llegar a afectar la visión del mundo del lector y, con suerte, transformarle. Al ser mucho menos efectista que —por ejemplo— un Saramago pero también más elegante y de una literatura más clasicista y reposada, El desierto de los tártaros no es quizá una obra de consumo masivo, pero sí un libro imprescindible para quien busque metáforas existenciales no tan obvias y (con perdón) “para todos los públicos” como las del premio Nobel portugués.

 Rodríguez, E. J. El Desierto de los tártaros. A: Jotdown (07/2011)
dilluns, 6 de febrer de 2017 0 comentaris

Harraga, d'Antonio Lozano

El 15 de febrer a les 19h, comentarem Harraga, d'Antonio Lozano.

« Cierro los ojos. Veo desde mi camastro el techo agrietado de este lugar en que me encerraron ». Amb aquesta frase comença Harraga ; frase que es repeteix també al principi dels capítols on Jalid, el narrador, tancat a una presó de Tànger, rememora el seu passat o convoca els seus amics morts o desapareguts.

Jalid, igual que el seu cosí i d'altres adolescents de la seva edat fascinats per les imatges que veuen per televisió amb les parabòl·liques, somia amb una existència daurada en una Europa inassequible. Hamid, un noi amb qui el protagonista pren amistat, té sort. Gràcies a una beca, se'n va a Granada a estudiar Medicina ; això oficialment, doncs en realitat passa més temps als bars que a la universitat, i els diners de la beca no duren gaire. Per sortir-ne del destret, fa de camell i convida Jalid a ajudar-li, a canvi de petits serveis com fer passar maletes entre Espanya i Marroc « El grueso del negocio estaba en pasar a Marruecos cocaína y pastillas que no circulaban por el mercado local y por las que políticos, altos funcionarios e hijos de papá pagaban lo que se les pidiera. El aceite [de haschich] quedaba para el regreso a España. »
Després d'un temps en aquesta situació, Hamid « fué suicidado ». A partir de llavors, Jalid es veurà atrapat en un engranatge del que no podrà sortir, i comença la seva baixada als inferns en caure en mans d’altres patrons, que trafiquen amb èssers humans « Entendí lo que Hamid quiso decir al afirmar que de este negocio no se salía. Se refería a que no salías vivo, si pretendías abandonarlo por tu cuenta. Demasiada gente poderosa… Ahora, yo era uno de ellos; un peón más en el engranaje de sus trapicheos. »
El final es veu a venir: Jalid és un personatge en la línia de Raskolnikov, el protagonista de Crim i càstig de Dostoievski.
L'Epíleg però, on destaca la valenta germana de Jalid, sembla que ens permeti albirar un futur més prometedor... tot i que el final és obert.
A nivell estilístic, destacar que Lozano descriu d'una manera molt realista - perquè el coneix en primera persona - l'entorn ple de contrastos on es desenvolupa la història: les favel·les on viuen els nois, al costat dels “bars internacionals” (per a turistes) al Marroc ; els xalets dels nous rics que consumeixen cocaïna a Espanya, a prop dels hivernacles on treballen els il·legals sense papers procedents de l'Àfrica ...
Harraga no és només una novel·la negra ; el que explica va més enllà de les aventures de Jalid: l'explotació dels emigrants des que arriben, per part dels traficants que els despullen dels seus diners i de la seva identitat i també per part dels seus còmplices a Europa, que s'aprofiten del seu desemparament. Ens presenta la corrupció a tots els nivells: des dels duaners i els policies que fan els ulls grossos per un suborn, fins els alts càrrecs de l'estat, què encobreixen les activitats dels mafiosos al seu servei. Denuncia les traves a les iniciatives per canviar les coses i l'auge de les idees integristes, que l'autor atribueix a les situacions de desarrelament.
Premi Novelpol 2002 a la millor novel·la negra.

dilluns, 23 de gener de 2017 0 comentaris

Tarajal: Desmuntant la impunitat de la frontera sud





dimarts, 17 de gener de 2017 0 comentaris

Antonio Lozano


Antonio Lozano es un hombre sencillo, que habla pausado y pone en cada palabra toda la ternura posible. Africano y canario. Escritor de éxito con varios premios y reconocimientos (...) su primera novela “Harraga” refleja la vida de aquellos que tienen que escapar de su país en busca de un paraíso donde puedan cristalizar sus sueños. Una noche no pudo evitar contestar mis preguntas:


Ser escritor es...sumergirse en el mundo, rastrear en él sus bellezas y sus miserias, encontrarse con los hombres y mujeres que habitan el planeta, vestirse con la piel de los que más sufren y darles la palabra para que nos cuenten su historia.

¿De dónde surgen tus temas? Los temas surgen de la vida, de la realidad, del sufrimiento cotidiano e invisible de los que no tienen voz, de los que han sido desposeídos de todos los derechos, también de la voz.

¿Africano o canario? Canario y africano, con un pie en cada orilla y el corazón en ambas.

¿Qué te apasiona? Los grandes regalos de la vida: las mejores creaciones de los seres humanos -encabezados estos por Bach- las grandes obras maestras de la naturaleza, la amistad.

Una novela...la que cuenta la historia de un caballero que prefiere no recordar en qué lugar de la Mancha vio por primera vez la luz del día.

Vivir...vivir en una isla es como vivir en el útero del mundo, rodeado de ese líquido amniótico llamado océano.

Cuando escribes piensas en...la sorpresa que me tendrán reservada cada día los personajes que habitan en ella.

¿Dónde pones el amor? En realidad no lo pongo, se desplaza por su cuenta, en libertad, en los pasos de la gente a la que amo. Cuando esos pasos la llevan a mi lado, he alcanzado la mayor felicidad posible.

Tu mejor obra...tiene nombres y apellidos. Los nombres son Carolina, Carlos y Javier. Los apellidos son los de sus madres y el mío.

¿Dónde está tu corazón? En este preciso momento no lo sé exactamente porque es un corazón nómada.

La familia es...la población que habita la mejor estancia de mi vida. Muchos amigos, muchas amigas poseen la llave de esa estancia.

Crees en...el instante preciso y hermoso que se conjuga en tiempo presente.

La felicidad es...que mis ojos, al despertar, se encuentren con los de la mujer a la que amo. Nota: Hablo de la Princesa nombrada en la pregunta anterior.

Quieres ser recordado como...un hombre que se mantiene vivo en el corazón de la gente a la que he querido en mis años de vida.

Per saber-ne més.

Text extret de: Ginebra, F. Antonio Lozano, escritor: “Vivir en una isla es como vivir en el útero del mundo”
dilluns, 2 de gener de 2017 0 comentaris

Cormac Mac Carthy


Resultado de imagen de cormac mc carthyReservado, solitario, celoso de su intimidad hasta el paroxismo, Cormac McCarthy forma parte del círculo de reclusos legendarios sobre los que, a fuerza de desdeñarlo, llueve cuanto codician la inmensa mayoría de sus compañeros de oficio: dinero, fama, atención, la veneración del público y los medios. Al igual que J. D. Salinger o Thomas Pynchon, Cormac McCarthy escribe de espaldas a los lectores, ignorando modas y exigencias comerciales, fiel exclusivamente a su vocación. Hasta poco antes de cumplir los 60 años fue pobre de solemnidad. Viajaba en una camioneta destartalada, escribía en habitaciones de motel y ninguno de sus títulos vendió mucho más de un par de miles de ejemplares, pese a haber entre ellos varias obras maestras. En Cómo leer y por qué, Harold Bloom afirma que Meridiano de sangre (1985) es la mejor novela americana de la segunda mitad del siglo XX. Publicada unos años antes, en 1979, Suttree, obra que contiene elementos autobiográficos y que su autor tardó 20 años en completar, no le va a la zaga.
Nacido en 1933, en Rhode Island, en el seno de una familia de origen irlandés, Cormac McCarthy vivió varias décadas en Tennessee antes de trasladarse a El Paso, Tejas. La belleza desoladora de los bosques de su primera residencia y la desnudez de los parajes desérticos situados en la frontera entre México y Estados Unidos constituyen el escenario de sus novelas. Pocos escritores han sabido describir con mayor hondura y delicadeza la grandeza del paisaje americano. Desafecto a su familia, inadaptado en la escuela, solitario y profundamente desarraigado, pasó por la universidad y desempeñó varios oficios antes de cumplir el servicio militar en una base aérea de Alaska. El aburrimiento atroz que padeció allí le llevó a buscar refugio en la lectura. No tardó mucho en comprender que dedicaría el resto de su vida al más solitario de los oficios: la escritura. Cambió entonces su nombre originario, Charles, por su equivalente gaélico, Cormac, acogiéndose así a la advocación de las fuerzas tutelares de la creación verbal.
Cuando terminó su primer libro, El guardián del vergel (1961), McCarthy envió el manuscrito a Random House, donde rodó de despacho en despacho hasta caer en manos de Albert Erskine, editor de Faulkner y descubridor de Malcolm Lowry. Erskine se dio cuenta inmediatamente del calibre del autor. Las señas de identidad del territorio McCarthy estuvieron claras desde el comienzo. Novelas como La oscuridad exterior (1968) o Hijo de Dios (1973) inician una de las más implacables disecciones de la violencia jamás llevada a cabo por ningún escritor. Escenas de necrofilia, relaciones incestuosas o infanticidios descritos con escalofriante minuciosidad llenan las páginas, pero no se trata de satisfacer ninguna inclinación morbosa, sino de dar cabida a elementos tomados directamente de la realidad. Uno de los criminales más atroces del universo narrativo de Cormac McCarthy, un asesino en serie que vive en una cueva rodeado de los cadáveres de sus víctimas, con los cuales mantiene relaciones sexuales, no es producto de la imaginación del escritor. McCarthy encontró la relación de sus atrocidades en las páginas de sucesos de un periódico de Tennessee.
Con la publicación de Todos los caballos hermosos (1992), primer volumen de su trilogía sobre la frontera, la vida del novelista experimentó un giro inesperado. Le empezaron a llover premios, sus libros se vendían por millones y Hollywood empezó a cortejarlo. Instigado por su agente, concedió la primera entrevista de su vida. Incómodos con su celebridad, muchos de sus seguidores se sintieron traicionados, y es cierto que aunque el mérito literario de la trilogía es innegable, al entrar en una zona más luminosa la obra de McCarthy perdió algo de fuerza.  En la frontera, el segundo volumen, se publicó en 1994 y Las ciudades de la llanura, último de la trilogía, se editó en 1998.
Posteriormente, McCarthy ha publicado otras dos obras: No es país para viejos (2005) y La carretera (2006). La primera fue trasladada a la pantalla por los hermanos Coen, quienes mantienen en todo momento una extraordinaria fidelidad a la novela. Con La carretera, Cormac McCarthy obtuvo el Premio Pulitzer y una invitación a aparecer en el programa de televisión de Oprah Winfrey, que aceptó de buen grado. Algo parece haber cambiado en la actitud del hasta ahora huidizo escritor. 

La noche de la gala de los Oscar acudió acompañado de su hijo de ocho años. Se le veía feliz compartiendo el éxito de los hermanos Coen y Javier Bardem. A fin de cuentas, la película que más éxitos había cosechado en la 80ª edición de los premios estaba basada en una obra suya. Y no es más que el principio: John Hillcoat ha rodado en 2009 La carretera, protagonizada por Viggo Mortensen, Charlize Theron y Robert Duvall. Y en 2013 Ridley Scott llevó a la pantalla un guión suyo: The Counselor.
Actualmente McCarthy reside en Tesuque, Nuevo México, al norte de Santa Fe, con su esposa Jennifer Winkley y su hijo John.

Article basat en: Lago, E. En la tierra de Cormac McCarthy. Dins de: El País: cultura (8 de març de 2008)

Per a més informació sobre Cormac McCarthy, podeu anar a la seva pàgina oficial.






dimarts, 27 de desembre de 2016 0 comentaris

"En la frontera" de Cormac McCarthy

El proper dimecres 18 de gener, a les 19h. Tertúlia. Mc Carthy, Cormac. En la frontera.

En la frontera es la segunda entrega de la Trilogía de la frontera formada por Todos los hermosos caballos, En la frontera y Ciudades de la llanura.Sur de los Estados Unidos, primera mitad del siglo XX. Se empieza a percibir la ola de cambios que transformarán la geografía del país en un territorio en el que hasta ahora reinaba  un silencio casi absoluto. Billy Parham es un adolescente que atravesará la frontera hacia México en tres ocasiones a la vez que crece, mientras se despide de la vida tal y como la había conocido, mientras aprende a vivir. En esta novela que se lee como testimonio histórico-geográfico y a modo de bildungsroman, la prosa de McCarthy tiene un sabor diferente. Resulta inevitable la tentación de tender un puente simbólico entre el paso físico a través de la frontera y el paso de la adolescencia a la edad adulta.Las alegorías, como es común en la obra de McCarthy son recurrentes, en especial el reflejo de la naturaleza humana en los animales: los caballos y el miedo a lo inminente, una loba herida apresada que lucha por la supervivencia hasta el último aliento y un perro que al final de la obra evidenciará los cambios en Billy de una manera magistral, son alguna de las interacciones con el entorno que, de forma iconográfica, nos presentan la actitud vital de Mc Carthy, en un tono existencialista.
Una característica que comparte el libro con otras obras del autor como La carretera o La oscuridad exterior es la secuencia de encuentros a lo largo del trayecto: Billy descubrirá el despertar sexual y aprenderá lecciones de vida de una serie de personajes que conversarán con él: una joven mexicana que espera un hijo, un anciano a quien le extrajeron los ojos pero que consigue ver con más claridad que quien los conserva...Las conversaciones contienen referencias religiosas y versan sobre lo abstracto y lo metafísico, alternándose con la descripción minuciosia del paisaje ;  combinando a nivel de lengua, dialecto sureño con léxico geográfico específico y lenguaje estándard, en función de las situacions narradas.A pesar del encuadre temático y de género que presenta, La frontera puede considerarse un western ; es una novela que susurra más que grita, en la que un personaje memorable se despoja de la piel de la niñez para enfrentarse al mundo como adulto, pasando a través de cambios forzados casi inapreciables, a un ritmo pausado pero de progresión constante. Una gran obra de un aún mayor escritor.
Article basat en el text de: Mi estantería: libros, cd's, cine...

dilluns, 24 d’octubre de 2016 0 comentaris

"La frontera" de Franco Vegliani


Dimecres, 16 de novembre. A les 7 de la tarda. Tertúlia. Segona etapa del nostre viatge literari a la frontera.

En el verano de 1941, en una isla de Dalmacia, un oficial italiano de permiso por convalecencia entabla amistad con Simeone, un anciano con el que pasa las horas pescando. Éste le cuenta el caso de Emidio Orlich, su sobrino, un alférez del ejército austríaco, muerto en el frente durante la Primera Guerra Mundial en circunstancias en las que se mezclan coraje, sacrificio y traición.
Simeone se quedò con las pertenencias del joven: cartas que Emidio no llegó a enviar junto con la verdadera historia de su trágico final: un diario de sus últimos días.

El hombre suscita la fascinación del oficial por la suerte de Emidio e instaura, poco a poco, un juego de identificación entre los destinos de ambos soldados. Su historia mantendrá ocupado sentimentalmente al protagonista hasta después de la guerra. Las vicisitudes de dos jóvenes de generaciones distintas, envueltos en guerras también diferentes, convergen en el sugestivo paisaje adriático.

Franco Vegliani nos va descubriendo los secretos, las contradicciones, el pasado emocional y cultural de los personajes, que en primera instancia son vividos con naturalidad y sin significados políticos, pero después algunos aspectos van tomando tintes oscuros, como el recelo en función de la procedencia o lugar de origen.

La frontera también retrata la construcción ideológica de las confrontaciones político-territoriales.
Con una escritura melancólica y reflexiva, Vegliani nos habla de la libertad y de sus límites ; del reconocimiento de las propias fronteras y de la inestabilidad de éstas (tanto personales como geográficas).

Text basat en l'article homònim de Guillermo Lorén González.