De viatge amb el T-10 de la Bòbila

T-10 és el club de lectura de la Biblioteca la Bòbila que us ofereix plaer i coneixement a partir d'un viatge literari organitzat en deu etapes. L’itinerari del “Club de lectura T-10” combina lectures, tertúlies, còmics, butlletins, xerrades o pel·lícules. És una proposta de 10 excursions lectores, 10 mirades diferents del lloc.

Després dels viatges literaris que hem fet a la ciutat de Nova York, a l'Europa Central, també anomenada Mitteleuropa i a Rússia, al peculiar humor anglès; o a les illes literàries, ens dirigim a la frontera i saltem a banda i banda...ens acompanyes?

dimarts, 4 d’abril de 2017 0 comentaris

The Honeymoons


El proper dia 26 a les 18h, en comptes d'un llibre comentarem la pel·lícula Honeymoons, de Goran Paskaljević.

Guanyadora de l'Espiga d'Or de la Seminci, el 2009.
Els protagonistes són dues joves parelles que decideixen emigrar a l'Europa occidental buscant una vida millor. Els albanesos Melinda i Nij van a Itàlia per poder viure llibrement la seva relació prohibida.

Els serbis Vera i Marko creuen Hongria rumb a Austria. Marko, un violoncel.lista de notable talent, ha aconseguit que l'acceptin a l'Orquestra Filharmònica de Viena. Però a l'arribar a la frontera, tot i portar els visats en regla, comencen a tenir problemes ...





dilluns, 27 de març de 2017 0 comentaris

Dino Buzzati

Per prendre una idea de la persoanlitat de Dino Buzzati, hem pensat en aquest article de la revista Filomúsica, que parla de la relació de col·laboració artística que va mantenir amb el compositor de Ferrara Luciano Chailly, i també de les seves obres dramatúrgiques.
"Tras los grandes logros de Arrigo Boito y Giuseppe Verdi, por una parte, y de Hugo von Hofmannsthal y Richard Strauss, por otra, parecía que la irrupción de las vanguardias, con la consiguiente reivindicación por parte de los compositores de la llamada música "pura", presagiaba unos tiempos difíciles para la vieja asociación entre literatura y música y, en consecuencia, para la ópera (...)

En la música italiana las ideas de vanguardia no se impusieron sino en la postguerra, alcanzando formas rupturistas y claramente experimentales en la obra de Nono, Donatoni, Berio, Bussotti y muchos otros, influidos todos ellos en mayor o menor medida por las nuevas corrientes del norte que procedían de Darmstadt y que, en gran parte, llegaron a Italia a través de Hermann Scherchen. Aunque la mayoría de ellos se concentraron en la búsqueda de esa nueva música "pura" que se preconizaba desde algunos centros creadores de opinión, los cuales tendían con frecuencia a imponer una uniformidad casi dogmática y a desenvolverse de espaldas al público, la tradición del melodrama era en Italia lo bastante grande como para que tampoco faltaran los partidarios de una tercera vía, complaciente con el deseo de los aficionados de disponer de una ópera contemporánea que, sin renunciar a los logros de la modernidad, les resultara accesible. Y uno de los representantes más reconocidos de esta corriente fue el compositor de Ferrara Luciano Chailly, quien dedicaría a la ópera una buena parte de su actividad creativa a partir de su encuentro en 1954 con el escritor Dino Buzzati (...)

Como en el caso de Chailly, el referente cultural de Buzzati era el norte, no sólo el de Italia, y también él estudió violín (además de piano) y tuvo una experiencia militar que adquiriría gran peso en su obra. Había nacido en 1906 en la propiedad familiar de San Pellegrino, cerca de Belluno. Hijo de un profesor de Derecho Internacional y de la última descendiente de una familia aristocrática veneciana, la formación de Buzzati se dividió entre las que habrían de ser las pasiones de toda su vida: la literatura, la música y la pintura, a las que desde 1920 (año en que realizó su primera excursión a los Dolomitas) habría que añadir una nueva: la montaña. De ese año, y como testimonio de sus primeros encuentros con la soledad y la aridez de esa región alpina, data su primera obra literaria: La canzone delle montagne.

En 1928, después de pasar por la escuela de oficiales, en la que alcanzó el grado de subteniente, Buzzati concluye sus estudios de Derecho y da inicio a la que será una larga y variopinta carrera periodística en el Corriere della Sera, carrera que tres años después tendrá su complemento en Il Popolo de Lombardia, en el que colaborará como crítico teatral, articulista y, sobre todo, como ilustrador. Su primera novela, Bàrnabo delle montagne, aparece en 1933, y dos años más tarde Il segreto del Bosco Vecchio.

Pero la obra capital de Buzzati estaba por llegar; ésta sería producto de la monotonía de su trabajo periodístico, de sus solitarios paseos de madrugada de vuelta a casa tras cerrarse la redacción del periódico, de su experiencia militar y del sentimiento, como él mismo escribió, "de estar consumiendo inútilmente la vida". En 1939, siendo corresponsal de guerra en Abisinia, Buzzati recibió del desierto africano una impresión de "western fabuloso" análoga a la de sus experiencias en las montañas. Esos sentimientos hallaron su transposición literaria en un mundo militar fantástico situado en una frontera imaginaria, dando como resultado Il Deserto dei Tartari, que no tardó en ser reconocida como una de las novelas esenciales del siglo XX. La obra, sin duda la más traducida y reeditada de su autor, y en la que se aprecia un acusado parentesco con los mundos delirantes y cerrados de Kafka, cuenta la historia del joven oficial Giovanni Drogo, destinado a una lejana fortaleza. En su atmósfera, según escribió Borges, "hay una víspera, la de una enorme batalla, temida y esperada. El desierto es real y es simbólico. Está vacío y el héroe espera muchedumbres". La novela, en una producción internacional, sería llevada al cine por Valerio Zurlini en 1976.

Tras el éxito de Il Deserto dei Tartari, Buzzati fue enviado como cronista y reportero gráfico para dejar testimonio de la lucha en los frentes, y todavía le cupo el honor de redactar la crónica del día de la liberación en la primera página del Corriere el 25 de abril de 1945. En la postguerra seguiría compatibilizando su obra de creación con el trabajo periodístico, sucediéndose los volúmenes de relatos y una nueva novela, I miracoli di Val Morel, a la vez que redactaba sus crónicas para el Corriere, entre ellas la del Giro de Italia de 1949. Más tarde, su trabajo de reportero le llevaría a Tokio, Jerusalén, Nueva York y Praga.

La siguiente década, en la que se reconoció internacionalmente a Buzzati como autor de teatro (Albert Camus adaptó en Francia una de sus obras), y en la que realizó sus primeras exposiciones de pintura, fue también la de su contacto con Luciano Chailly. En 1955 se estrena en Bérgamo la ópera bufa Ferrovia soprelevata, cuento musical en seis episodios al que seguiría en 1959 Procedura penale, ópera en un acto estrenada en Como; un año después, con estreno en el Teatro della Pergola de Florencia, Il mantello; y, por último, Era proibito, estrenada en la Piccola Scala de Milán en 1963. También en ese año se estrenó su última colaboración con el teatro musical, para el que redactó el libreto de Battono alla porta, ópera televisiva en un acto con música de Riccardo Malipiero que fue representada en Génova. Pero su producción literaria declinó en los últimos años de su vida. "He sido víctima –escribió– de un cruel equívoco. Soy un pintor que, por afición, por períodos más o menos prolongados, he hecho de escritor y de periodista." Dino Buzzati murió en 1972. La carrera compositiva de Luciano Chailly proseguiría después de los años de su relación con Buzzati."

dilluns, 13 de març de 2017 0 comentaris

"El Desierto de los tártaros" de Dino Buzzati


Aquest dimecres, dia 15 de març llegirem El Desierto de los tártaros de Dino Buzzati. Pensem que aquest text de la revista Jotdown el comenta magníficament:
El inexorable paso del tiempo y la consunción de la existencia de muchos individuos en una futilidad absurda ha sido el tema de algunas grandes obras literarias encabezadas por La montaña mágica de Thomas Mann. Ese lamento existencialista sobre la facilidad de los hombres para abandonarse al vacío y convertirse en meros espectadores inertes de sus breves vidas es también la clave principal de El desierto de los tártaros, la opresiva novela del italiano Dino Buzzati. En esta su obra más conocida Buzzati narra la pequeña tragedia vital de Drogo, un joven militar recién salido de la escuela de oficiales que es destinado a una fortaleza situada al borde del desierto. Construida en otros tiempos como bastión de defensa frente a los ataques de los tártaros, la fortaleza es ahora una guarnición anticuada e inútil, mantenida con medios mínimos por si a los tártaros se les ocurriese volver a atacar… posibilidad que ya sólo pertenece al pasado. El joven Drogo llega a su nuevo destino con el corazón repleto de sueños y proyectos: anhela que se produzca un ataque para poder demostrar su valor, convertirse en un respetado héroe de guerra y progresar en su carrera militar. Está convencido de que una nueva guerra contra los tártaros será su trampolín hacia el éxito y considera su estancia en el desierto como un capítulo meramente transitorio en su, por otra parte, brillante futuro.

Pero, pese al entusiasmo con que el novato oficial afronta su nueva misión, la rutinaria monotonía de la vida en la fortaleza va apoderándose de su espíritu, despojándole del entusiasmo y la iniciativa con que había afrontado la experiencia. Progresivamente adormecido por un corrosivo aburrimiento vital, Drogo cae sin darse cuenta en un estado de apatía y los años comienzan a desfilar ante sus ojos mientras él se limita a continuar con aquella rutina que ni siquiera le satisface. Cada vez más, el mundo que dejó atrás —la vida más allá de la fortaleza— parece algo lejano e irreal y el desangelado cuartel se convierte en su único universo; una agobiante jaula donde sin darse cuenta va dejando que desaparezcan sus sueños y esperanzas, abandonándose al vacío mientras los demás consiguen progresar. El ataque de los tártaros, la gran apuesta de su vida, no sucederá jamás.

La historia que nos cuenta Buzzati es dura, deprimente y desesperante como sólo puede serlo la historia de un hombre que malgasta su única y preciosa vida sin motivo alguno en pos de un propósito que resultaba absurdo desde el principio. Si Thomas Mann nos hacía una advertencia sutil en La montaña mágica, Buzzati nos envía una estridente y dolorosa señal de alarma: el mundo está repleto de Drogos que dejan escapar los valiosísimos años que se les ha concedido sobre la tierra esperando aquel ataque de los tártaros que se suponía había de cambiar sus vidas. Así, El desierto de los tártaros, es la clase de lectura que puede llegar a afectar la visión del mundo del lector y, con suerte, transformarle. Al ser mucho menos efectista que —por ejemplo— un Saramago pero también más elegante y de una literatura más clasicista y reposada, El desierto de los tártaros no es quizá una obra de consumo masivo, pero sí un libro imprescindible para quien busque metáforas existenciales no tan obvias y (con perdón) “para todos los públicos” como las del premio Nobel portugués.

 Rodríguez, E. J. El Desierto de los tártaros. A: Jotdown (07/2011)
dilluns, 6 de febrer de 2017 0 comentaris

Harraga, d'Antonio Lozano

El 15 de febrer a les 19h, comentarem Harraga, d'Antonio Lozano.

« Cierro los ojos. Veo desde mi camastro el techo agrietado de este lugar en que me encerraron ». Amb aquesta frase comença Harraga ; frase que es repeteix també al principi dels capítols on Jalid, el narrador, tancat a una presó de Tànger, rememora el seu passat o convoca els seus amics morts o desapareguts.

Jalid, igual que el seu cosí i d'altres adolescents de la seva edat fascinats per les imatges que veuen per televisió amb les parabòl·liques, somia amb una existència daurada en una Europa inassequible. Hamid, un noi amb qui el protagonista pren amistat, té sort. Gràcies a una beca, se'n va a Granada a estudiar Medicina ; això oficialment, doncs en realitat passa més temps als bars que a la universitat, i els diners de la beca no duren gaire. Per sortir-ne del destret, fa de camell i convida Jalid a ajudar-li, a canvi de petits serveis com fer passar maletes entre Espanya i Marroc « El grueso del negocio estaba en pasar a Marruecos cocaína y pastillas que no circulaban por el mercado local y por las que políticos, altos funcionarios e hijos de papá pagaban lo que se les pidiera. El aceite [de haschich] quedaba para el regreso a España. »
Després d'un temps en aquesta situació, Hamid « fué suicidado ». A partir de llavors, Jalid es veurà atrapat en un engranatge del que no podrà sortir, i comença la seva baixada als inferns en caure en mans d’altres patrons, que trafiquen amb èssers humans « Entendí lo que Hamid quiso decir al afirmar que de este negocio no se salía. Se refería a que no salías vivo, si pretendías abandonarlo por tu cuenta. Demasiada gente poderosa… Ahora, yo era uno de ellos; un peón más en el engranaje de sus trapicheos. »
El final es veu a venir: Jalid és un personatge en la línia de Raskolnikov, el protagonista de Crim i càstig de Dostoievski.
L'Epíleg però, on destaca la valenta germana de Jalid, sembla que ens permeti albirar un futur més prometedor... tot i que el final és obert.
A nivell estilístic, destacar que Lozano descriu d'una manera molt realista - perquè el coneix en primera persona - l'entorn ple de contrastos on es desenvolupa la història: les favel·les on viuen els nois, al costat dels “bars internacionals” (per a turistes) al Marroc ; els xalets dels nous rics que consumeixen cocaïna a Espanya, a prop dels hivernacles on treballen els il·legals sense papers procedents de l'Àfrica ...
Harraga no és només una novel·la negra ; el que explica va més enllà de les aventures de Jalid: l'explotació dels emigrants des que arriben, per part dels traficants que els despullen dels seus diners i de la seva identitat i també per part dels seus còmplices a Europa, que s'aprofiten del seu desemparament. Ens presenta la corrupció a tots els nivells: des dels duaners i els policies que fan els ulls grossos per un suborn, fins els alts càrrecs de l'estat, què encobreixen les activitats dels mafiosos al seu servei. Denuncia les traves a les iniciatives per canviar les coses i l'auge de les idees integristes, que l'autor atribueix a les situacions de desarrelament.
Premi Novelpol 2002 a la millor novel·la negra.

dilluns, 23 de gener de 2017 0 comentaris

Tarajal: Desmuntant la impunitat de la frontera sud





dimarts, 17 de gener de 2017 0 comentaris

Antonio Lozano


Antonio Lozano es un hombre sencillo, que habla pausado y pone en cada palabra toda la ternura posible. Africano y canario. Escritor de éxito con varios premios y reconocimientos (...) su primera novela “Harraga” refleja la vida de aquellos que tienen que escapar de su país en busca de un paraíso donde puedan cristalizar sus sueños. Una noche no pudo evitar contestar mis preguntas:


Ser escritor es...sumergirse en el mundo, rastrear en él sus bellezas y sus miserias, encontrarse con los hombres y mujeres que habitan el planeta, vestirse con la piel de los que más sufren y darles la palabra para que nos cuenten su historia.

¿De dónde surgen tus temas? Los temas surgen de la vida, de la realidad, del sufrimiento cotidiano e invisible de los que no tienen voz, de los que han sido desposeídos de todos los derechos, también de la voz.

¿Africano o canario? Canario y africano, con un pie en cada orilla y el corazón en ambas.

¿Qué te apasiona? Los grandes regalos de la vida: las mejores creaciones de los seres humanos -encabezados estos por Bach- las grandes obras maestras de la naturaleza, la amistad.

Una novela...la que cuenta la historia de un caballero que prefiere no recordar en qué lugar de la Mancha vio por primera vez la luz del día.

Vivir...vivir en una isla es como vivir en el útero del mundo, rodeado de ese líquido amniótico llamado océano.

Cuando escribes piensas en...la sorpresa que me tendrán reservada cada día los personajes que habitan en ella.

¿Dónde pones el amor? En realidad no lo pongo, se desplaza por su cuenta, en libertad, en los pasos de la gente a la que amo. Cuando esos pasos la llevan a mi lado, he alcanzado la mayor felicidad posible.

Tu mejor obra...tiene nombres y apellidos. Los nombres son Carolina, Carlos y Javier. Los apellidos son los de sus madres y el mío.

¿Dónde está tu corazón? En este preciso momento no lo sé exactamente porque es un corazón nómada.

La familia es...la población que habita la mejor estancia de mi vida. Muchos amigos, muchas amigas poseen la llave de esa estancia.

Crees en...el instante preciso y hermoso que se conjuga en tiempo presente.

La felicidad es...que mis ojos, al despertar, se encuentren con los de la mujer a la que amo. Nota: Hablo de la Princesa nombrada en la pregunta anterior.

Quieres ser recordado como...un hombre que se mantiene vivo en el corazón de la gente a la que he querido en mis años de vida.

Per saber-ne més.

Text extret de: Ginebra, F. Antonio Lozano, escritor: “Vivir en una isla es como vivir en el útero del mundo”
dilluns, 2 de gener de 2017 0 comentaris

Cormac Mac Carthy


Resultado de imagen de cormac mc carthyReservado, solitario, celoso de su intimidad hasta el paroxismo, Cormac McCarthy forma parte del círculo de reclusos legendarios sobre los que, a fuerza de desdeñarlo, llueve cuanto codician la inmensa mayoría de sus compañeros de oficio: dinero, fama, atención, la veneración del público y los medios. Al igual que J. D. Salinger o Thomas Pynchon, Cormac McCarthy escribe de espaldas a los lectores, ignorando modas y exigencias comerciales, fiel exclusivamente a su vocación. Hasta poco antes de cumplir los 60 años fue pobre de solemnidad. Viajaba en una camioneta destartalada, escribía en habitaciones de motel y ninguno de sus títulos vendió mucho más de un par de miles de ejemplares, pese a haber entre ellos varias obras maestras. En Cómo leer y por qué, Harold Bloom afirma que Meridiano de sangre (1985) es la mejor novela americana de la segunda mitad del siglo XX. Publicada unos años antes, en 1979, Suttree, obra que contiene elementos autobiográficos y que su autor tardó 20 años en completar, no le va a la zaga.
Nacido en 1933, en Rhode Island, en el seno de una familia de origen irlandés, Cormac McCarthy vivió varias décadas en Tennessee antes de trasladarse a El Paso, Tejas. La belleza desoladora de los bosques de su primera residencia y la desnudez de los parajes desérticos situados en la frontera entre México y Estados Unidos constituyen el escenario de sus novelas. Pocos escritores han sabido describir con mayor hondura y delicadeza la grandeza del paisaje americano. Desafecto a su familia, inadaptado en la escuela, solitario y profundamente desarraigado, pasó por la universidad y desempeñó varios oficios antes de cumplir el servicio militar en una base aérea de Alaska. El aburrimiento atroz que padeció allí le llevó a buscar refugio en la lectura. No tardó mucho en comprender que dedicaría el resto de su vida al más solitario de los oficios: la escritura. Cambió entonces su nombre originario, Charles, por su equivalente gaélico, Cormac, acogiéndose así a la advocación de las fuerzas tutelares de la creación verbal.
Cuando terminó su primer libro, El guardián del vergel (1961), McCarthy envió el manuscrito a Random House, donde rodó de despacho en despacho hasta caer en manos de Albert Erskine, editor de Faulkner y descubridor de Malcolm Lowry. Erskine se dio cuenta inmediatamente del calibre del autor. Las señas de identidad del territorio McCarthy estuvieron claras desde el comienzo. Novelas como La oscuridad exterior (1968) o Hijo de Dios (1973) inician una de las más implacables disecciones de la violencia jamás llevada a cabo por ningún escritor. Escenas de necrofilia, relaciones incestuosas o infanticidios descritos con escalofriante minuciosidad llenan las páginas, pero no se trata de satisfacer ninguna inclinación morbosa, sino de dar cabida a elementos tomados directamente de la realidad. Uno de los criminales más atroces del universo narrativo de Cormac McCarthy, un asesino en serie que vive en una cueva rodeado de los cadáveres de sus víctimas, con los cuales mantiene relaciones sexuales, no es producto de la imaginación del escritor. McCarthy encontró la relación de sus atrocidades en las páginas de sucesos de un periódico de Tennessee.
Con la publicación de Todos los caballos hermosos (1992), primer volumen de su trilogía sobre la frontera, la vida del novelista experimentó un giro inesperado. Le empezaron a llover premios, sus libros se vendían por millones y Hollywood empezó a cortejarlo. Instigado por su agente, concedió la primera entrevista de su vida. Incómodos con su celebridad, muchos de sus seguidores se sintieron traicionados, y es cierto que aunque el mérito literario de la trilogía es innegable, al entrar en una zona más luminosa la obra de McCarthy perdió algo de fuerza.  En la frontera, el segundo volumen, se publicó en 1994 y Las ciudades de la llanura, último de la trilogía, se editó en 1998.
Posteriormente, McCarthy ha publicado otras dos obras: No es país para viejos (2005) y La carretera (2006). La primera fue trasladada a la pantalla por los hermanos Coen, quienes mantienen en todo momento una extraordinaria fidelidad a la novela. Con La carretera, Cormac McCarthy obtuvo el Premio Pulitzer y una invitación a aparecer en el programa de televisión de Oprah Winfrey, que aceptó de buen grado. Algo parece haber cambiado en la actitud del hasta ahora huidizo escritor. 

La noche de la gala de los Oscar acudió acompañado de su hijo de ocho años. Se le veía feliz compartiendo el éxito de los hermanos Coen y Javier Bardem. A fin de cuentas, la película que más éxitos había cosechado en la 80ª edición de los premios estaba basada en una obra suya. Y no es más que el principio: John Hillcoat ha rodado en 2009 La carretera, protagonizada por Viggo Mortensen, Charlize Theron y Robert Duvall. Y en 2013 Ridley Scott llevó a la pantalla un guión suyo: The Counselor.
Actualmente McCarthy reside en Tesuque, Nuevo México, al norte de Santa Fe, con su esposa Jennifer Winkley y su hijo John.

Article basat en: Lago, E. En la tierra de Cormac McCarthy. Dins de: El País: cultura (8 de març de 2008)

Per a més informació sobre Cormac McCarthy, podeu anar a la seva pàgina oficial.